viernes, 8 de marzo de 2019

LA PRIMERA PIEDRA



Quien actúa en derecho, respeta los derechos humanos y contribuye con su trabajo a que el país sea mejor para todos, no necesita esconderse, ni huye de las situaciones que están bajo su responsabilidad. Lo contrario es un delincuente, como lo es el señor Luis Calle, vicepresidente de operaciones de deportes y noticias de Caracol Televisión. 


Que Caracol TV haya utilizado la ley (en este caso la prescripción) para tapar sus ilegalidades, es una brutal y desacomplejada muestra de que los poderosos poco o nada saben y respetan los derechos humanos. No le importó a Noticias Caracol mi vida, mi integridad, la formación que recibí al aire y sin temor legal ha diseñado un plan sucio para desecharme por ser un error de sus ejecutivos.

Durante esta serie de publicaciones, paralelas a la demanda de responsabilidad civil que en los próximos días instauraré en contra de Caracol TV y 5 de sus ejecutivos, de la mano de la Defensoría del Pueblo, quiero mantenerlos informados de muchos temas que involucra este complejo caso.

Su línea editorial son los derechos que se me han violado y hoy hablo del Derecho de Petición y confronto a la directora de Gestión Humana de Caracol TV por la burla que significa la respuesta que me han dado. Cuanta incoherencia en el Canal de la Paz.

Finalizaré con una serie de preguntas al Presidente de Caracol TV Gonzalo Córdoba para comprobar si todavía queda alguien cuerdo, serio y legal en esa empresa, que se de cuenta  que quiero salvar al canal de lo que viene y no sufra por salir a deber, como todos allá.  Bienvenidos.

Gestión Humana, otra deuda en Noticias Caracol

El 22 de junio del año pasado decidí escribirle a Caracol TV solicitando una conciliación sobre los daños y perjuicios que me ocasionó la violación a mis derechos humanos esenciales durante mi trabajo en producción de noticias (entre ellos, a la integridad personal) y consciente de la prescripción de mis derechos laborales. Les pido, a través de un derecho de petición, que se reconstruya mi vida laboral en Noticias Caracol.

La señora Adriana del Pilar Castro Gómez, Directora de Gestión Humana de Caracol Televisión y a la que no conozco, ha firmado la respuesta a mi derecho de petición incurriendo así en responsabilidad civil frente a la errónea información en ella contenida y que fue remitida el 4 de julio de 2018. 

Desnudemos estos errores y tratemos de dilucidar si fueron inocentes o una clara línea empresarial de Caracol TV para desaparecerme y con ello todo lo que tengo para decir.




Resalto aquí el numeral 2. Contratos de Prestación de Servicios Profesionales, punto C correspondiente a la copia del contrato de realización de la sección de Educación Financiera desde el 1 de septiembre de 2011 al 29 de febrero de 2012. Faltan tres meses por incluir, faltan los dos otrosí que extienden el contrato hasta el 30 de mayo de 2012, los dos otrosí qué firmó el señor Luis Calle, vicepresidente de operaciones de deportes y noticias.

Si Adriana del Pilar, yo tengo esos dos documentos, yo tengo ese autógrafo en original y con sello frío.




Además ya los tenía certificados por la jefe de honorarios, para su fecha de expedición, aún existían los documentos en el archivo de Caracol. 





¿Por qué omitir los otrosís? Para los abogados de la Defensoría del pueblo Seccional Valle, que llevan mi caso, esto es indicio de delito, no solo por el valor legal de un derecho de petición, sino porque el no querer verse involucrado conmigo es muestra de pecado. 

Yo creo que fue por exceso de temeridad del Sr. Calle. Si. Es temerario Luis al creer que no tengo registro de los 20 minutos de conversación donde le pedía interviniera en la situación de abuso laboral ejercida por parte de Lizette Arango y ante la negligencia de Gloria Tisnes, gerente de noticias, para solucionar mi situación laboral. Temerario al creer que no tengo registro de las llamadas de Claudia Angel y Juan Carlos Isaza que surgieron a raíz de esa conversación. Temerario porque está seguro de que no tengo pruebas del atentado. Muy temerario.

Pero la información que tengo es que realmente Luis confiaba en el éxito definitivo del último atentado directo perpetrado en mi contra después de mis quejas ante la respuesta al Derecho de Petición y del cual sobreviví. La grata noticia se las di vía correo electrónico, además les advierto que solo lograron que recopilara más pruebas. Sí Caracol TV, descifré su secreto y por eso no me merezco la muerte por ustedes tan ansiada. Me han dado la misión de desenmascararlos.


“¿Pero qué fue lo que les descubrió que la quieren callar?” Preguntan en la Defensoría del Pueblo. “No lo entenderían aún”, les respondí, como hoy se los respondo mis apreciados lectores, vamos por partes y en el tiempo de Dios.

Una posible razón es el Triángulo de las Bermudas que tengo en mi vida laboral con Noticias Caracol, observemos la certificación.

Nótese que hay una década perdida. Desde el 2000 hasta el 2011 no hay nada certificado. ¿Cómo? cual ha sido mi sorpresa cuando me dicen que no pueden certificar los más de 5 años que trabajé en Noticias durante este período porque los laboré en condiciones de informalidad, es decir, me pagaban por caja menor, sin prestaciones, sin seguridad social y sin derecho a certificación evidentemente. 

La solicitud de esta constancia marcó un quiebre en mi relación con Caracol TV, pues empecé a hacer preguntas laborales y porque busqué a Luis Calle por primera vez para que me legalizara mi situación en noviembre de 2012. Él  me prometió ayudarme y ante mi sugerencia me consiguió una cita para presentar un proyecto a la señora María Paula Bustamante




Ambos sabíamos que esta gestión no iba a tener éxito porque ese día, en su oficina, Luis Calle me dio una gran lección de honestidad cuando me dijo “Nosotros no estamos para educar, nosotros hacemos entretenimiento, tráigame ideas de novelas y la ayudo”. Muchas gracias Luis por su sugerencia, ya le tengo la idea de una entretenida historia en donde usted es el protagonista y se llama “Diez segundos al aire”. Le prometo que toda Colombia la verá.

Y es que con la prescripción de mis derechos laborales, Caracol TV se ha salvado de una multa millonaria.  No es la plata que me deben a mi. Es lo que eludieron pagarle al estado colombiano en multas por ilegalidad empresarial, malas prácticas laborales, ocultar información y por enlodar al gremio empresarial colombiano con sus sucio modo de proceder contra mi. ¿Qué vale la vida de una campesina locata frente a un comparendo empresarial? Para Caracol TV, nada.

Por eso el punto siete de mi derecho de petición de información a Caracol TV parece el principal motivo para hacerme daño.




Es que la respuesta los delata. ¿No le da pena firmar una evasiva de este tamaño señora Adriana del Pilar? ¿No le da angustia saber que ocultó información, o sea que cometió un delito? ¿La obligó Luis Calle? ¿Quién le dio la orden o es una responsabilidad solo suya y de su departamento?




Por eso señora directora de Gestión Humana de Caracol TV, la reto a que haga su trabajo y de cumplimiento legal al próximo Derecho de Petición en donde les solicito únicamente que me reconstruyan la historia laboral entre 2002 y 2011. Exijo saber exactamente cuántos días trabajé para Noticias Caracol durante este período. Y lo voy a exigir hasta las últimas consecuencias, en ello me acompañará la Defensoría del Pueblo.

No conozco a la señora Adriana del Pilar Castro pero debo insistirle que el departamento de Gestión Humana de Caracol TV tiene responsabilidad civil en mi caso por su inexistencia e inoperancia en mis 16 años de vida laboral con Noticias Caracol.

Analicemos las respuestas de Gloria Tisnes a mi comunicación del 18 de noviembre. Como estoy hablando con la Gerente de Noticias, me parece obvio que todo a lo que ella se compromete, lo hace en nombre de la empresa, todo esto en temas que son de su directa competencia del área de Gestión Humana. Veamos.




Gerencia de noticias es informada de que faltan turnos por cancelar, una terrible situación que fue constante durante mi último año con noticias y manifiesta que ella y Lizette están buscando arreglar mi situación de inestabilidad laboral.


Sabía Gloria Tisnes y Lizette Arango que esa inestabilidad le estaba haciendo daño a mi salud mental y se habló desde ese momento en la posibilidad de que me ubicaran en otra ciudad. 




Hablamos de dinero y se evidencia que la empresa está buscando dónde ubicarme. Lo que no me explico es cómo habiendo tantos proyectos en curso en ese momento, no pudieron ubicarme en ninguno cuando era su obligación solucionar el tema  lo más pronto posible. 

Y se acabó 2012, con promesas por parte de Calle, Arango y Tisnes. Lo que vino en 2013 fue terrible. Caracol me empieza a contratar a través de la temporal Gente Disponible donde fui ultrajada como profesional y en donde de 9 contratos, 6 salieron mal liquidados generándose ese ruido administrativo que llevó a Lizette Arango a amenazarme con no volverme a llamar si seguía cobrando los turnos embolatados.

Además Gloria Tisnes cambió radicalmente, ya no tenía esa actitud de policía nuevo; ahora era ofensiva, displicente, ausente del conflicto administrativo que se generó con Gente Disponible. ¿Qué pasó Gloria, por qué ese cambio? ¿Dónde quedó su responsabilidad de solucionar mi caso? ¿Quién la frenó? La empresa ¿Cierto? Luis Calle ¿Cierto?

Vuelvo a hablar con Luis Calle a principios de octubre de 2013  porque no me querían pagar el último contrato y de nuevo le hago el recuento de mi vida en Noticias Caracol y la realidad de ilegalidad de mi vinculación con la empresa y ¿Qué pasó después de que me prometió solucionar todo?

Han decidido utilizar al canal de televisión ecuatoriano ECUAVISA como bolsa de residuos orgánicos disfrazando de mega propuesta laboral a un viaje sin regreso. Qué vergüenza.

Cuando llegué a Ecuador, el productor encargado de todo esta propuesta, Ronald Córdoba, el que con engaños me sacó de mi país para entregarme a su gran amigo Juan Carlos Isaza y hacerme daño fuera de mi casa, me hablaba con tal propiedad de Caracol que al primero que mencionó fue a Luis Calle, refiriéndose a el como el Pablo Escobar de la televisión colombiana y su amigo Isaza como El Capo.

Pobre hombre, hay que exculparlo de cualquier participación en este oscuro entramado. Eso de ser presionado por Pablo Escobar y el Capo, además de ser comprado con múltiples beneficios a través de la Alianza Informativa Latinoamericana, liderada por Caracol TV, es vergonzoso para Colombia y para la industria audiovisual de Latinoamérica.

¿Cómo es posible, que siendo Luis Calle, el máximo ejecutivo en mi área de trabajo, no solo no cumplió con su deber de arreglar mi situación laboral, sino que promovió tal viaje? No es ético, no es serio empresarialmente deshacerse así de un problema delegando la responsabilidad a terceros. Estaba necesitada del cambio, no ví el peligro inminente que hoy considero obvio.

Por eso es que fustigo tanto por Twitter a Juan Roberto Vargas, Director de Noticias Caracol.  Me conoce él y todo noticias, sabe que mi caso es real y su silencio, entendible como empleado, es un insultó a la profesión de periodista y es ilegal, un silencio encubridor que lo hace cómplice como a otros tantos en la redacción.

Bien trinó hace par días Pedro Vaca, director de la Flip “La mancha se ve más en la camisa blanca”.  ¿Qué autoridad moral tiene  Noticias Caracol para hablar de asesinato de líderes sociales, violación de derechos humanos y de las mujeres, de corrupción? Por favor, cuando están ocultando semejante bajeza empresarial en su propia casa. Es hipócrita. Están manchados.

Les doy como ejemplo el caso Venezuela. Mientras Juan Roberto no lograba concentrarse en su errático cubrimiento durante el cerco humanitario, su empresa Caracol TV le daba la razón a Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, en esa cruda pero en mi caso real afirmación de que Colombia es el mayor productor de falsos positivos de la región y que acostumbraba a delegar los problemas a los países vecinos.  En mi caso eso es real y es una traición a nuestra patria.

Que bajeza que Caracol TV exporte violencia, imaginarios que  Colombia lucha por superar, comportamientos mafiosos que deseamos sean pacificados.  Esto los convierte en una empresa criminal. 

Me duele Juan Roberto porque yo estaba de turno esa mañana de dejaste de trabajar en Caracol TV, reemplazabas a Juan Diego Alvira en la primera emisión y era tu último día de la temporada porque renunciaste como protesta porque tu, que eras el heredero natural de la dirección, fuiste ignorado por Gestión Humana, para contratar a Luis Carlos Vélez. Y cogiste rumbo a Panamá.

Pero te llamaron y todo cambió. Hoy ya no tienes opinión crítica y eres incapaz de fijar una posición ante mi caso ni para defenderte, no existes. Qué fácil olvidaste Juan Roberto, que si Luís Carlos Vélez no renuncia a Noticias Caracol, tu no serías hoy el director y seguramente estarías blogueando desde Panamá. Qué fácil se compra la conciencia de un periodista bueno y es ahí cuando se da esa terrible mutación de periodista a empleado periodístico.

¿Vale la pena tal renunciación? Veo que sí, tu y tu gente han aceptado ser cómplices de las violaciones a mis derechos fundamentales, inclusive al de la vida. Este país, con algo de tiempo responderá por ti.

Se que el tema ya es de dominio del señor Gonzalo Córdoba, Presidente de Caracol TV, se que habló con Lizette, luego entendiendo que Luis Calle no es la solución sino gran parte del problema, no me queda más instancia que Presidencia.

Déjeme  hacerle tres preguntas señor Gonzalo Córdoba como el ejecutivo destacado que es: 

1. ¿Cree que estuvo bien que fuera recomendada y enviada en nombre de Caracol Televisión a Ecuavisa, sin antes haber solucionado nuestros conflictos laborales en Colombia?

2. ¿Está de acuerdo usted con la respuesta a mi derecho de petición, en donde se evadió la solicitud principal, se ocultó información y además se me anexan 100 páginas de reglamentos de la empresa sin haberlos solicitado? ¿Usted avala esta burla?

3. ¿Puede usted asegurar que Caracol TV jamás ha realizado experimentos mentales con humanos sin autorización? ¿Puede dar fe del correcto actuar de los que manejan este tipo de programas de investigación en su empresa? ¿Puede usted afirmar que es imposible que yo posea pruebas de tal situación?

Y es que el asunto no es si yo compruebo los hechos que denuncio, eso délo por sentado, lo que interesa aquí es determinar hasta dónde está involucrada la empresa y qué explicaciones le debe Caracol TV a los colombianos.

Quedo atenta a sus respuestas, mientras tanto le haré llegar  vía correo y dirigido a usted, mi nuevo derecho de petición y a la par que espero seguiré publicando, hay mucho de qué hablar.

La copia de seguridad de mis pruebas ya está fuera del país; no existe en Colombia, un empleado periodístico con la independencia, las agallas y el protección que yo tengo para enfrentar al Pablo Escobar de la televisión colombiana y su jefa de sicarios, Lizette Arango, alias La mona. No lo hay; todos están arrodillados, esperando a ser el próximo ungido, maestros de la autocensura, todos, esclavos de sus anhelos y traidores de la verdad. No, aquí no lo hay.

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