Hola queridos lectores, muchas gracias por sus visitas. Para mi es un gran honor la audiencia que le han prodigado a mi blog. Bienvenidos.
Creo que cualquier persona se dolería de padecer lepra social, eso que yo tengo por denunciar los delitos de Caracol Televisión en mi contra. Yo por el contrario me siento muy orgullosa de hacerlo; me ha permitido profundizar en mi conocimiento sobre el pobre nivel de nuestros medios y la calidad de personas que los manejan.
Tal revelación no tiene precio y son de esas lecciones de la vida que Dios te pone para subirte de nivel, porque cuando veo a todos los empleados periodísticos del país arrodillados ante el poder, evidencio cuánto valgo como persona y como profesional, lo que a la larga fue el origen de todo el daño que me hizo Lizette Arango, Gerente de Producción de Noticias y sus amigos cómplices.
Fue por eso que decidí no
demandar a CaracolTV aún; tengo hasta agosto del 2023 para hacerlo y no me voy
a auto imponer una reserva del sumario. Voy a seguir haciendo uso de mi derecho
de expresión porque tengo mucho que contar y sobre todo mostrar. Voy a hacer con
esta historia un homenaje al periodismo de verdad con revelaciones más rápidas
y efectivas que las de la justicia ordinaria.
No había publicado hasta
ahora porque si a algo me he dedicado en este 2019, ha sido a recuperarme
ciento por ciento, a rehacer mi vida y a consolidar mi nuevo proyecto
profesional. Les juro, les va a encantar, no los decepcionaré. Pronto se
verá al aire.
También escalaré el
conflicto con Caracol Televisión a niveles más delicados y por eso necesitaba estar full
recuperada. La noticia es que la mejor versión de Claucha ya está de vuelta.
Esta misma semana retomamos nuestras publicaciones sobre el caso. Esperen "La Mala Fe de CaracolTV". Este solo punto me está dando para libro.
Les escribo pronto.