lunes, 2 de diciembre de 2019

LA MALA FE DE CARACOL TELEVISIÓN


Tras 7 años de lucha legal el comunicador Agmeth Escaf en fallo de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha demostrado que Caracol Televisión S.A. actúo de mala fe al contratarlo ilegalmente, sabiéndolo, y por insistir hasta tercera instancia, contra viento y marea, que como empleador estaba totalmente libre de pecado.

Como lo expresa nuestro héroe y su equipo de defensa, “Hemos demostrado un intangible”. Tal gesta ha sido censurada por los periodistas y medios masivos de comunicación del país, negándole a los ciudadanos su derecho a conocer y aplicar el fallo e invisibilizando tal éxito en una campaña de silencio que realmente persigue la denuncia contra los excesos del poder. Sus lecciones son insumos de primer orden en mi demanda contra Noticias Caracol.


LA SL2885 - 2019


 

Es un logro invaluable para la clase trabajadora en Colombia. Han sido más los abogados que los periodistas los difusores de esta información clave en lo laboral pero se han concentrado más en la liquidación de rubros. Para mi establece un antecedente fundamental en mi futuros pasos legales frente a Caracol Televisión S.A. porque si algo quiero demostrar en mi proceso, es la mala fe con que ha actuado la empresa de medios en mi caso. Y esa es la línea de este ejercicio, qué es y cómo se manifiesta la mala fe.

El SL2885 - 2019 determina que, “el actuar de Caracol Televisión S.A. NO ESTUVO REVESTIDO DE BUENA FE para negar las acreencias laborales del trabajador, toda vez que la relación laboral se ejecutó en forma habitual por 6 años, durante los cuales se ejerció un direccionamiento contínuo y permanente de la actividad contratada, en un horario cuyo incumplimiento generó diversos llamados de atención, circunstancias que permiten descartar independencia en el desarrollo del vínculo contractual”.  Clarísimo, si eran empleado-empleador.

En el proceso Agmeth logra demostrar que Caracol Televisión S.A. actúo de MALA FE por “mantenerlo en condiciones de desigualdad respecto de la contratación de las otras dos presentadoras del programa Día a Día, por lo que entonces la empresa debe ser condenada a pagar las sanciones e indemnizaciones por mora y los intereses moratorios”. Héroe es poquito.

Deja en evidencia la MALA FE de Caracol Televisión S.A. cuando esta en su defensa, confiesa una inocencia infantil, inconcebible en lo empresarial y que esconde una manipulación que pretende convertir al demandante en un usurpador de esa inocencia, alguien que alimentó la demanda.  “No dar por demostrado, estándolo, que durante todo el tiempo en que el actor estuvo relacionado con Caracol Televisión S.A. esta empresa tuvo la íntima y sincera convicción de que las actividades desarrolladas por el señor AET eran autónomas y estaban gobernadas por el vínculo existente entre un contratista independiente y su contratante y/o por un contrato de prestación de servicios, persuasión abonada por el silencio elocuente del demandante al respecto y que demuestra la plena buena fe de la empleadora”.

Aún, en tercera instancia, al interponer Caracol Televisión S.A. Recurso de Casación del Demandado insistía.  “Pretende el recurrente que la Corte "case totalmente" la sentencia impugnada para que, en sede de instancia, revoque la decisión de primer grado y en su lugar, lo absuelva de todas las pretensiones de la demanda”.  ¿Y terminan siendo condenados por MALA FE? Esto es un ilegal proceder que esconde una vergonzosa estrategia de manipulación de la verdad y de agotamiento al denunciante. 

La Sala Laboral en sus consideraciones finales deja total claridad sobre un concepto determinante en la materia “En efecto, el contrato realidad es aquel que, pese a sus contenidos y apariencia, constituye una verdadera relación de trabajo dependiente, de modo que más allá de los documentos o las palabras que usen los contratantes para definir el tipo de relación que contraen, lo relevante es el contenido material de esta y los hechos que la determinan”.

Esto entre otra cantidad de conceptos y derechos a favor del trabajador que Agmeth Escaf conquistó para todos y que no han tenido la difusión que su importancia requiere porque el condenado es Caracol Televisión S.A. y ante esto los líderes de opinión se autocensuran a su interés.

Remata el fallo SL2885-2019, que “el Tribunal no erró al determinar que el actuar de Caracol Televisión S.A. estuvo desprovisto de razones atendibles constitutivas de buena fe y, por tanto, era procedente el reconocimiento de las sanciones objeto de controversia”.  Suficiente, inmenso, para mi. Lo mejor del año. Muchas gracias Agmeth. 



¿Y QUÉ HAY DE NUEVO?
Ha sido un año de avances importantes en mi historia y si yo tenía expectativas con la justicia colombiana pues ella no me ha decepcionado. También decidí llevarlo en silencio porque se me estaba notándo demasiado la intensa ira y dolor y mis pretensiones con esto son periodísticas, por lo que me decrete tiempo para sanarme y seguir estructurando la estrategia de denuncia y activismo por mis derechos violentados y en la que cada vez me siento más convencida.

Lo último que había hecho público en mi proceso contra Caracol Televisión fue la vergonzosa, mentirosa pero irónicamente legal respuesta de la empresa ante el derecho de petición que interpuse en junio de 2018, con el fin de que mediante los departamentos de  archivo y/o sistemas, se reconstruyera mi historia laboral en Noticias Caracol durante los años 2002, 2008, 2009, 2010 y primer semestre de 2011 y que gracias a los buenos oficios de la Gerente de Producción de Noticias Lizette Arango y su jefe logístico, Juan Carlos Rativa, no aparecen los soportes legales de estas contrataciones por lo que Caracol Televisión S.A. se niega a reconocer mi trabajo.

Como está contemplado la ley para los derechos de petición de información, en marzo de 2019  volvía a hacer uso de esta oportunidad para que la empresa me respondiera por este agujero negro, por mis años laborales perdidos y de la respuesta recibida destacó avances en dos apartes claves. 


Uno, Caracol Televisión entra en modo negación.
Me responde así ante mi insistencia sobre mi historia laboral perdida.




O sea, me niegan la información y me enciman el irrespetuoso y oscuro a mi intención. Califican mi solicitud como una petición reiterativa ya resuelta y he aquí lo irónico de lo legal pues el solo hecho de que el denunciado atienda y responda dentro de los plazos fijados, el derecho de petición de información se reduce a que ellos pueden responder lo que quieran.

Recordemos qué es para Caracol Televisión una respuesta "atendida de manera oportuna, completa y de fondo mediante documento del 4 de julio de 2018". Así responden al primer derecho de petición.   





Nada, no responden nada. Su respuesta es una burla a algo que si no sabían al comienzo, el archivo ya les confirmó hace tiempo; que se me han violado mis derechos laborales y que este periodo laborado fue contratado de manera ilegal. 

Me parece un avance para mi caso en este 2019 que tan evidente negación quedara por escrito y por partida doble en respuestas a derechos de petición de información. A este tipo de actos el tiempo les da valor, como ya lo hace la SL2885-2019.


Dos. Caracol sigue en modo negación.
Indago en este nuevo derecho de petición por información sobre cómo Caracol Televisión intervino para que surgiera la oportunidad laboral en Ecuador con su canal aliado Ecuavisa, justo en el momento en que procedía a interponer recursos legales ante mi despido injustificado. Así me responde la empresa.


La respuesta tiene dos partes; alega desconocer la "recomendación" a Ecuavisa y por otra parte niega la existencia del conflicto laboral. Lo cierto es que no sé exactamente cuántas personas están involucradas, por parte de las dos empresas, en la gestión para que yo llegara al equipo de producción de noticias en Ecuavisa, negarlo y forzarme a demostrar lo contrario me obliga a involucrar a mucha gente pero es demostrable.

Además, negar la existencia de un conflicto laboral previo al viaje a Ecuador, me obliga a demostrar que Caracol Televisión utilizó a su canal aliado Ecuavisa para obstruir mi derecho al libre "acceso a la justicia", evitando con su oferta laboral que yo demandara a su agencia temporal Gente Disponible y develara la estrategia de ocultamiento de mi caso por parte de la Gerente de Noticias Gloria Tisnes y la Gerente de Producción de Noticias Lizette Arango. 


Todo esto me quedó claro cuando decidí entutelar. 
Como la ley lo contempla para los reclamantes del derecho de petición de información, existe la posibilidad de acceder a la acción de tutela cuando la negación al derecho de petición vulnere otros derechos fundamentales del denunciante procedimiento del que decidí hacer uso. 

Fue así como el 17 de mayo de este 2019 presenté en el juzgado municipal de Caicedonia, Valle, lugar de mi residencia, la ACCIÓN DE TUTELA A MI DERECHO DE PETICIÓN DE INFORMACIÓN ANTE SU VIOLACIÓN POR PARTE DE CARACOL TELEVISIÓN S.A. QUE BUSCA OCULTAR LA VULNERACIÓN DE MIS DERECHOS FUNDAMENTALES A LA INTEGRIDAD PERSONAL, A LA IGUALDAD ANTE LA LEY Y AL DESARROLLO PROGRESIVO DE MIS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES AL DESCONOCER EL PRINCIPIO DE LA EFECTIVIDAD HORIZONTAL DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN MI HISTORIA LABORAL EN SU EMPRESA E IGNORAR MIS DENUNCIAS DE DISCRIMINACIÓN, ABUSO LABORAL Y SERVIDUMBRE OCURRIDAS EN NOTICIAS CARACOL. 

Finalmente fue remitido al Juzgado Penal del Circuito de Sevilla quien admite iniciar trámite a mi solicitud de acción de tutela el 23 de mayo de 2019. 



La sola elaboración de mi tutela fue reveladora en develarme el papel de un actor clave en este conflicto y que yo tenía borrado de la mente y es la participación de la agencia temporal Gente Disponible en la contratación de mi último año y medio para Noticias Caracol a través de 9 contratos, 6 de los cuales salieron mal liquidados por lo cual yo realicé la reclamación correspondiente, lo que produjo un ruido administrativo que me enrareció mi ambiente de trabajo al recibir presiones desde las gerencias para que no reclamara los yerros. Para que no reclamara mi derecho a la remuneración. 

El 7 de junio del presente llegó la Sentencia No.079 y me trae tres grandes hechos.

Sentencia No.079
Uno, se me niega el amparo a mi derecho de acceso a la información y a todo. 



Como ya se mencionó, es legal y se considera que resuelve la cuestión de fondo si el derecho de petición se responde dentro de los términos de tiempo establecidos y la juez consideró que la actuación de Caracol Televisión cumplía con ese requisito. También resalta que no tiene competencia para dirimir los derechos que yo alego violados, que yo no logró demostrar su vulneración e insiste en que siga buscando salidas en las justicia ordinaria. 


Sentencia No.079
Dos, incluye una afanada e irresponsable síntesis de mi salud mental y con ello me ha entregado un valioso insumo. Sí, es fuerte como manejó el tema la juez pero le agradezco que al menos lo haya mencionado porque no es un asunto menor en esta historia además de mostrar cómo se violan los derechos humanos de las personas con enfermedad mental en este país.

El tema se vuelve neurálgico cuando yo llego enferma de Ecuador, caigo en depresión inhabilitante durante 4 años, reacciono y busco a Caracol Televisión para contarles cómo terminó la aventura y para conciliar mis derechos laborales ante lo que ellos alegan prescripción. Algo que no acepto y que me obliga a demostrar y desentrañar mis afectaciones de salud durante los últimos seis años de vida para tristemente terminar encontrando que desde 1998, tengo a la señora Lizette Arango atravesada en mi salud mental como en mi vida laboral. 

Contrario a lo que reza toda la sentencia, yo siempre tuve claro que la tutela no iba a resolver la disputa laboral ni los cargos contra mi salud que le imputo a Caracol Televisión; yo buscaba que se reconociera el derecho de petición de información por eso no tome esa demostración como una tarea para esta instancia y anexé pocos documentos pero claves de mi historia clínica, no me esperaba tal manipulación y descontextualización de los mismos. 



Hay un facilísmo brutal por parte de la juez penal del Circuito de Sevilla, Valle, Gilma Rosa Rosero que tomó apuntes de aquí y de allá sin respetar las fechas de cada descripción, uniendo episodios de reportes diferentes y resumiendo todo de manera tan dramática como el haber ignorado los apuntes de los profesionales de la salud sobre la influencia del trato recibido en Caracol Televisión en mi salud mental y que fue la razón por la que los anexé.

Seguidora de la ortografía de las mayúsculas, tengo claro lo que me hace la juez y por eso me quejo de su sevicia al abusar del subrayado.  Esto, de acuerdo a nuestro bloque de constitucionalidad que acata la Convención sobre los derechos de personas con discapacidad, la Convención contra todas las formas de discriminación y la Política Nacional de Discapacidad e inclusión social, es una revictimización por parte de la justicia colombiana contra persona protegida. 

No soy la única revictimizada, es una realidad en el país. Según las Recomendaciones del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU 2016), que evalúa los reportes de implementación de la Convención por parte de los estados miembros, en las principales áreas de preocupación y como obligación principal, está el trabajar por eliminar el trato despectivo de nuestra justicia especialmente hacia los enfermos con discapacidad mental. 




Es más, Colombia está obligada a formar a jueces y a todos los funcionarios públicos en el respeto de estos convenios internacionales y evitar que su ignorancia alimente nuevas formas de discriminación. No se está haciendo. Para mi caso concreto la convención contempla LOS AJUSTES RAZONABLES, es decir, que la justicia debe estudiar mi caso detenidamente y ofrecer opciones legales flexibles y no lapidarias como la prescripción. No hacerlo es REDISCRIMINARME. El Estado colombiano debe velar para que Caracol Televisión no me obligue a iniciar una demanda legal para reconocer mis derechos sino que respete el concepto que el Ministerio de Justicia emitió sobre el caso y que habla de conciliación.



Rescato que la juez recoge dos fechas, 1998 previo a entrar a Caracol Televisión y 2012 con el diagnóstico de los profesionales de la Clínica La Inmaculada, o sea, reconoce que sí existe una afectación psicológica durante este periodo, el periodo en que trabajé para Caracol Televisión, luego ¿No le pareció suficiente a la juez mi historia médica como para sospechar que el empleador se ha estado aprovechando de mi situación? ¿Es posible que mi empleador haya manipulado mi condición mental y discriminarme? ¿Me explotaron? Y no lo pienso exigiendo que la juez resuelva el asunto, pero si permítanme reprocharle tal sobredosis de antipatía por no decir de mala fe. 

El tema da para libro, por lo pronto volvamos a la sentencia.


Sentencia No.079
Tres, me reconfirma que Gente Disponible debe ser vinculado al proceso que estoy construyendo en defensa de  mis derechos violentados.


Ahí encontré un eslabón perdido para mi, la correspondencia con Sergio Puyana Gerente y Representante Legal de Gente Disponible y es que Caracol Televisión ante mi insistencia de convocar una reunión para aclarar la situación, delegó toda la responsabilidad en el señor Puyana, con quien la comunicación se complicó y terminamos retándonos a medidas legales por calumnia y despido injustificado.  



MI CASO A LA LUZ DE LA SL2885-2019

En efecto, el contrato realidad es aquel que, pese a sus contenidos y 
apariencia, constituye una verdadera relación de trabajo dependiente, 
de modo que más allá de los documentos o las palabras que 
usen los contratantes para definir el tipo de relación que 
contraen, lo relevante es el contenido material de esta 
los hechos que la determinan”. (SL2885-2019)


Del proceso legal de Agmeth Escaf que finalizó con el fallo SL2885-2019 saco lecciones esenciales para mi caso; Caracol Televisión no es un contendor de buena fe, va a negar todo hasta el último momento y va extender el pleito hasta la última instancia así yo, la denunciante, tenga la razón y ellos lo sepan. Es decir, van a sostener su mentira hasta el final en una estrategia de agotamiento al denunciante. 

Se requiere compromiso y dedicación al estudio y armado del caso, exige armar equipo con abogados y estar preparado para que un veredicto final pueda demandar casi una década de trabajo. Como lo afirma María Antonia Pardo, periodista integrante de la defensa de Agmeth Escaf "Si usted tiene hechos jurídicamente demostrables, usted va a ganar". Excelente, pero está claro que se requiere paciencia y fortaleza.  

Para mi el camino es una demanda por responsabilidad civil y tengo hasta julio de 2023 para presentarla;  prefiero por lo pronto, recuperar la solidez y fortaleza que el proceso requiere y seguir trabajando en la causa y haciendo divulgación del caso a mi manera.  También es cierto que siento el triunfo de Agmeth como mio y me ha traído la paz de la justicia. Es como si ya Caracol hubiese sido condenado por mala fe en mi caso. Es cuestión de tiempo.


Lo principal, la negación



Saben que mis demandas laborales son reales pero prefieren encubrir todos los delitos y utilizar los recursos legales que han tenido que responder para negarlo todo y aplicarme su política de aplastamiento a denunciantes. Si, es una política porque yo también puedo fe que Caracol Televisión es una empresa de tradición, muy seria y muy grande, conocedora de la política laboral colombiana. 

Pero con su actuar lo que hacen realmente es perseguir la denuncia; ellos saben que son sus ejecutivos los que cometieron los errores pero condenan a la víctima al aislamiento de la negación, a la violación del debido proceso, al rechazo social y laboral, por el hecho de denunciar, por reclamar derechos, todo esto en un medio periodístico donde debería existir un mínimo ético para con el sagrado derecho de la denuncia. 

Por ejemplo, cuando se niegan a responder con seriedad los derechos de petición lo que realmente buscan es desvirtuar la existencia de un empleo realidad. Son cinco años que al salir a la luz se nos convierte en una historia laboral de 16 años. Lo cierto es que esta información puede ser reconstruida a través de testigos, correspondencia y  vanidoteca. Se va a demostrar. 



Por ejemplo, este chat con un exempleado de Noticias me arroja mediados de junio de 2008 como fecha de inicio de esa temporada, que era un turno periódico (como siempre) y que se extendió cómo mínimo cinco meses durante ese año. Ah y que el crédito sí salió al aire, luego debe estar en archivo como en todas las emisiones en que trabajé y cuya certificación reclamo.


La estrategia, evadir responsabilidades
Estamos aquí porque Caracol Televisión S.A. ha evadido la responsabilidad de mi caso y delegado en segundos actores, como la agencia temporal Gente Disponible y la empresa de medios ecuatoriana Ecuavisa. Una acción reprochable totalmente recargada de mala fe. 

En 2013 Yo solo pedía una reunión para aclarar que el deterioro de mi relación con Caracol se dio por errores administrativos. ¿Por qué la gerencia de noticias no aprovechó para solucionar el asunto, hablar con la verdad y promover la  conciliación? Por el contrario me dejaron peleando sola con el gerente de la temporal. 



Jamás me habían tratado tan burdamente en un trabajo y era una situación de ruptura muy fuerte para mi porque yo valoraba la relación con Caracol Televisión, por eso decidí enfrentarme legalmente con Gente Disponible pero aún no sabía que eso sacaría a la luz lo que administrativamente la empresa me estaba ocultando, mis derechos laborales. QUÉ MALA FE. Yo solo quería aclarar tanto chisme y ahora estoy aquí denunciando a mi jefa y maestra.



Por eso no lo dudé cuando me llamó Juan Carlos Isaza, productor de Caracol y coordinador de la Alianza Informativa Latinoamericana a ofrecerme el trabajo en Ecuavisa, quería solucionar todo con Caracol, no pensaba que me debían plata, yo no entendía las presiones de Claudia Angel para que no demandara, yo solo quería trabajar, paz y amor. 

Y no vi que Lizette Arango, con el visto bueno de Luis Calle y sus subalternos violaron mi derecho al acceso a la justicia gestionando el viaje a Ecuador. Y fueron varios días de llamadas entre gestión y gestión, para finalmente estar volando a Guayaquil, el 9 de diciembre, ni un mes exacto del día en que por escrito nos decretamos con Gente Disponible el enfrentamiento legal. Yo solo vi buena onda. 

Para el 12 de diciembre de 2013 ya le confirmaba vía messenger a Lizette y al equipo de productores de Noticias Caracol que me iba a radicar en Ecuador además de agradecerles. Y llega este mensaje, aparte y especial pues es el único que tengo de la jefa en todo el período de convulsión y que hoy compite con el diagnóstico de la psicojuez de Sevilla, como el momento más infame de este capítulo.



Después de tanto silencio, de no permitir que se resolviera mi caso dentro de Caracol Televisión, de no intervenir durante el conflicto con Gente disponible, de presionarme para  quedarme callada, de no querer hablar conmigo por haber denunciado mi caso ante Luis Calle, Vicepresidente de Noticias y Deportes de Caracol Televisión y después de gestionar una solución final a mi problema, la señora Arango, Gerente de Producción de Noticias Caracol  me viene a demostrar su aprecio. 

No saben cuánto me duele mi sumisión. El nivel de manipulación o enajenación en que me encontraba hacia Lizette hoy me repugna y lucho todos los días para superar el dolor de haber permitido que esta mujer entrara en mi vida. 

Cómo puede Caracol Televisión negar su intervención en mi viaje a Ecuador si todo fue claro en su momento; las referencias que yo le agradezco a Lizette me las confirmó el director de noticias de Ecuavisa y exdirector de Noticias Caracol Dario Fernando Patiño en mi primera reunión con él, fue lo primero que le pregunté ¿Usted habló con Lizette? Todo quedó claro.  

Desafortunada o afortunadamente, ya no se, mi trabajo y modo de ser no fueron del agrado del señor Patiño por lo que me vi obligada a renunciar a finales de febrero. Y aquí comienza otra historia, muy fea pero que explica el por qué no estuve en facultad de regresar a Colombia a enfrentar a Caracol, por qué tardé más de cuatro años en reaccionar. 

El modo negación de Caracol Televisión S.A. nos invita a seguir desentrañando un episodio donde la mala fe se supera a sí misma, pero será en la próxima.

Claudia Patricia Chaves Arbeláez   @clauchachaves  

PD/Comparto banda sonora. Rosalía. Malamente. El mal querer.








sábado, 14 de septiembre de 2019

LO ÚLTIMO. CLAUCHA vs CARACOLTV




Hola queridos lectores, muchas gracias por sus visitas. Para mi es un gran honor la audiencia que le han prodigado a mi blog. Bienvenidos.

Creo que cualquier persona se dolería de padecer lepra social, eso que yo tengo por denunciar los delitos de Caracol Televisión en mi contra. Yo por el contrario me siento muy orgullosa de hacerlo; me ha permitido profundizar en mi conocimiento sobre el pobre nivel de nuestros medios y la calidad de personas que los manejan. 

Tal revelación no tiene precio y son de esas lecciones de la vida que Dios te pone para subirte de nivel, porque cuando veo a todos los empleados periodísticos del país arrodillados ante el poder, evidencio cuánto valgo como persona y como profesional, lo que a la larga fue el origen de todo el daño que me hizo Lizette Arango, Gerente de Producción de Noticias y sus amigos cómplices. 

Fue por eso que decidí no demandar a CaracolTV aún; tengo hasta agosto del 2023 para hacerlo y no me voy a auto imponer una reserva del sumario. Voy a seguir haciendo uso de mi derecho de expresión porque tengo mucho que contar y sobre todo mostrar. Voy a hacer con esta historia un homenaje al periodismo de verdad con revelaciones más rápidas y efectivas que las de la justicia ordinaria.

No había publicado hasta ahora porque si a algo me he dedicado en este 2019, ha sido a recuperarme ciento por ciento, a rehacer mi vida y a consolidar mi nuevo proyecto profesional. Les juro, les va a encantar, no los decepcionaré. Pronto se verá al aire. 

También escalaré el conflicto con Caracol Televisión a niveles más delicados y por eso necesitaba estar full recuperada. La noticia es que la mejor versión de Claucha ya está de vuelta. Esta misma semana retomamos nuestras publicaciones sobre el caso. Esperen "La Mala Fe de CaracolTV". Este solo punto me está dando para libro.

Les escribo pronto.

viernes, 8 de marzo de 2019

LA PRIMERA PIEDRA



Quien actúa en derecho, respeta los derechos humanos y contribuye con su trabajo a que el país sea mejor para todos, no necesita esconderse, ni huye de las situaciones que están bajo su responsabilidad. Lo contrario es un delincuente, como lo es el señor Luis Calle, vicepresidente de operaciones de deportes y noticias de Caracol Televisión. 


Que Caracol TV haya utilizado la ley (en este caso la prescripción) para tapar sus ilegalidades, es una brutal y desacomplejada muestra de que los poderosos poco o nada saben y respetan los derechos humanos. No le importó a Noticias Caracol mi vida, mi integridad, la formación que recibí al aire y sin temor legal ha diseñado un plan sucio para desecharme por ser un error de sus ejecutivos.

Durante esta serie de publicaciones, paralelas a la demanda de responsabilidad civil que en los próximos días instauraré en contra de Caracol TV y 5 de sus ejecutivos, de la mano de la Defensoría del Pueblo, quiero mantenerlos informados de muchos temas que involucra este complejo caso.

Su línea editorial son los derechos que se me han violado y hoy hablo del Derecho de Petición y confronto a la directora de Gestión Humana de Caracol TV por la burla que significa la respuesta que me han dado. Cuanta incoherencia en el Canal de la Paz.

Finalizaré con una serie de preguntas al Presidente de Caracol TV Gonzalo Córdoba para comprobar si todavía queda alguien cuerdo, serio y legal en esa empresa, que se de cuenta  que quiero salvar al canal de lo que viene y no sufra por salir a deber, como todos allá.  Bienvenidos.

Gestión Humana, otra deuda en Noticias Caracol

El 22 de junio del año pasado decidí escribirle a Caracol TV solicitando una conciliación sobre los daños y perjuicios que me ocasionó la violación a mis derechos humanos esenciales durante mi trabajo en producción de noticias (entre ellos, a la integridad personal) y consciente de la prescripción de mis derechos laborales. Les pido, a través de un derecho de petición, que se reconstruya mi vida laboral en Noticias Caracol.

La señora Adriana del Pilar Castro Gómez, Directora de Gestión Humana de Caracol Televisión y a la que no conozco, ha firmado la respuesta a mi derecho de petición incurriendo así en responsabilidad civil frente a la errónea información en ella contenida y que fue remitida el 4 de julio de 2018. 

Desnudemos estos errores y tratemos de dilucidar si fueron inocentes o una clara línea empresarial de Caracol TV para desaparecerme y con ello todo lo que tengo para decir.




Resalto aquí el numeral 2. Contratos de Prestación de Servicios Profesionales, punto C correspondiente a la copia del contrato de realización de la sección de Educación Financiera desde el 1 de septiembre de 2011 al 29 de febrero de 2012. Faltan tres meses por incluir, faltan los dos otrosí que extienden el contrato hasta el 30 de mayo de 2012, los dos otrosí qué firmó el señor Luis Calle, vicepresidente de operaciones de deportes y noticias.

Si Adriana del Pilar, yo tengo esos dos documentos, yo tengo ese autógrafo en original y con sello frío.




Además ya los tenía certificados por la jefe de honorarios, para su fecha de expedición, aún existían los documentos en el archivo de Caracol. 





¿Por qué omitir los otrosís? Para los abogados de la Defensoría del pueblo Seccional Valle, que llevan mi caso, esto es indicio de delito, no solo por el valor legal de un derecho de petición, sino porque el no querer verse involucrado conmigo es muestra de pecado. 

Yo creo que fue por exceso de temeridad del Sr. Calle. Si. Es temerario Luis al creer que no tengo registro de los 20 minutos de conversación donde le pedía interviniera en la situación de abuso laboral ejercida por parte de Lizette Arango y ante la negligencia de Gloria Tisnes, gerente de noticias, para solucionar mi situación laboral. Temerario al creer que no tengo registro de las llamadas de Claudia Angel y Juan Carlos Isaza que surgieron a raíz de esa conversación. Temerario porque está seguro de que no tengo pruebas del atentado. Muy temerario.

Pero la información que tengo es que realmente Luis confiaba en el éxito definitivo del último atentado directo perpetrado en mi contra después de mis quejas ante la respuesta al Derecho de Petición y del cual sobreviví. La grata noticia se las di vía correo electrónico, además les advierto que solo lograron que recopilara más pruebas. Sí Caracol TV, descifré su secreto y por eso no me merezco la muerte por ustedes tan ansiada. Me han dado la misión de desenmascararlos.


“¿Pero qué fue lo que les descubrió que la quieren callar?” Preguntan en la Defensoría del Pueblo. “No lo entenderían aún”, les respondí, como hoy se los respondo mis apreciados lectores, vamos por partes y en el tiempo de Dios.

Una posible razón es el Triángulo de las Bermudas que tengo en mi vida laboral con Noticias Caracol, observemos la certificación.

Nótese que hay una década perdida. Desde el 2000 hasta el 2011 no hay nada certificado. ¿Cómo? cual ha sido mi sorpresa cuando me dicen que no pueden certificar los más de 5 años que trabajé en Noticias durante este período porque los laboré en condiciones de informalidad, es decir, me pagaban por caja menor, sin prestaciones, sin seguridad social y sin derecho a certificación evidentemente. 

La solicitud de esta constancia marcó un quiebre en mi relación con Caracol TV, pues empecé a hacer preguntas laborales y porque busqué a Luis Calle por primera vez para que me legalizara mi situación en noviembre de 2012. Él  me prometió ayudarme y ante mi sugerencia me consiguió una cita para presentar un proyecto a la señora María Paula Bustamante




Ambos sabíamos que esta gestión no iba a tener éxito porque ese día, en su oficina, Luis Calle me dio una gran lección de honestidad cuando me dijo “Nosotros no estamos para educar, nosotros hacemos entretenimiento, tráigame ideas de novelas y la ayudo”. Muchas gracias Luis por su sugerencia, ya le tengo la idea de una entretenida historia en donde usted es el protagonista y se llama “Diez segundos al aire”. Le prometo que toda Colombia la verá.

Y es que con la prescripción de mis derechos laborales, Caracol TV se ha salvado de una multa millonaria.  No es la plata que me deben a mi. Es lo que eludieron pagarle al estado colombiano en multas por ilegalidad empresarial, malas prácticas laborales, ocultar información y por enlodar al gremio empresarial colombiano con sus sucio modo de proceder contra mi. ¿Qué vale la vida de una campesina locata frente a un comparendo empresarial? Para Caracol TV, nada.

Por eso el punto siete de mi derecho de petición de información a Caracol TV parece el principal motivo para hacerme daño.




Es que la respuesta los delata. ¿No le da pena firmar una evasiva de este tamaño señora Adriana del Pilar? ¿No le da angustia saber que ocultó información, o sea que cometió un delito? ¿La obligó Luis Calle? ¿Quién le dio la orden o es una responsabilidad solo suya y de su departamento?




Por eso señora directora de Gestión Humana de Caracol TV, la reto a que haga su trabajo y de cumplimiento legal al próximo Derecho de Petición en donde les solicito únicamente que me reconstruyan la historia laboral entre 2002 y 2011. Exijo saber exactamente cuántos días trabajé para Noticias Caracol durante este período. Y lo voy a exigir hasta las últimas consecuencias, en ello me acompañará la Defensoría del Pueblo.

No conozco a la señora Adriana del Pilar Castro pero debo insistirle que el departamento de Gestión Humana de Caracol TV tiene responsabilidad civil en mi caso por su inexistencia e inoperancia en mis 16 años de vida laboral con Noticias Caracol.

Analicemos las respuestas de Gloria Tisnes a mi comunicación del 18 de noviembre. Como estoy hablando con la Gerente de Noticias, me parece obvio que todo a lo que ella se compromete, lo hace en nombre de la empresa, todo esto en temas que son de su directa competencia del área de Gestión Humana. Veamos.




Gerencia de noticias es informada de que faltan turnos por cancelar, una terrible situación que fue constante durante mi último año con noticias y manifiesta que ella y Lizette están buscando arreglar mi situación de inestabilidad laboral.


Sabía Gloria Tisnes y Lizette Arango que esa inestabilidad le estaba haciendo daño a mi salud mental y se habló desde ese momento en la posibilidad de que me ubicaran en otra ciudad. 




Hablamos de dinero y se evidencia que la empresa está buscando dónde ubicarme. Lo que no me explico es cómo habiendo tantos proyectos en curso en ese momento, no pudieron ubicarme en ninguno cuando era su obligación solucionar el tema  lo más pronto posible. 

Y se acabó 2012, con promesas por parte de Calle, Arango y Tisnes. Lo que vino en 2013 fue terrible. Caracol me empieza a contratar a través de la temporal Gente Disponible donde fui ultrajada como profesional y en donde de 9 contratos, 6 salieron mal liquidados generándose ese ruido administrativo que llevó a Lizette Arango a amenazarme con no volverme a llamar si seguía cobrando los turnos embolatados.

Además Gloria Tisnes cambió radicalmente, ya no tenía esa actitud de policía nuevo; ahora era ofensiva, displicente, ausente del conflicto administrativo que se generó con Gente Disponible. ¿Qué pasó Gloria, por qué ese cambio? ¿Dónde quedó su responsabilidad de solucionar mi caso? ¿Quién la frenó? La empresa ¿Cierto? Luis Calle ¿Cierto?

Vuelvo a hablar con Luis Calle a principios de octubre de 2013  porque no me querían pagar el último contrato y de nuevo le hago el recuento de mi vida en Noticias Caracol y la realidad de ilegalidad de mi vinculación con la empresa y ¿Qué pasó después de que me prometió solucionar todo?

Han decidido utilizar al canal de televisión ecuatoriano ECUAVISA como bolsa de residuos orgánicos disfrazando de mega propuesta laboral a un viaje sin regreso. Qué vergüenza.

Cuando llegué a Ecuador, el productor encargado de todo esta propuesta, Ronald Córdoba, el que con engaños me sacó de mi país para entregarme a su gran amigo Juan Carlos Isaza y hacerme daño fuera de mi casa, me hablaba con tal propiedad de Caracol que al primero que mencionó fue a Luis Calle, refiriéndose a el como el Pablo Escobar de la televisión colombiana y su amigo Isaza como El Capo.

Pobre hombre, hay que exculparlo de cualquier participación en este oscuro entramado. Eso de ser presionado por Pablo Escobar y el Capo, además de ser comprado con múltiples beneficios a través de la Alianza Informativa Latinoamericana, liderada por Caracol TV, es vergonzoso para Colombia y para la industria audiovisual de Latinoamérica.

¿Cómo es posible, que siendo Luis Calle, el máximo ejecutivo en mi área de trabajo, no solo no cumplió con su deber de arreglar mi situación laboral, sino que promovió tal viaje? No es ético, no es serio empresarialmente deshacerse así de un problema delegando la responsabilidad a terceros. Estaba necesitada del cambio, no ví el peligro inminente que hoy considero obvio.

Por eso es que fustigo tanto por Twitter a Juan Roberto Vargas, Director de Noticias Caracol.  Me conoce él y todo noticias, sabe que mi caso es real y su silencio, entendible como empleado, es un insultó a la profesión de periodista y es ilegal, un silencio encubridor que lo hace cómplice como a otros tantos en la redacción.

Bien trinó hace par días Pedro Vaca, director de la Flip “La mancha se ve más en la camisa blanca”.  ¿Qué autoridad moral tiene  Noticias Caracol para hablar de asesinato de líderes sociales, violación de derechos humanos y de las mujeres, de corrupción? Por favor, cuando están ocultando semejante bajeza empresarial en su propia casa. Es hipócrita. Están manchados.

Les doy como ejemplo el caso Venezuela. Mientras Juan Roberto no lograba concentrarse en su errático cubrimiento durante el cerco humanitario, su empresa Caracol TV le daba la razón a Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, en esa cruda pero en mi caso real afirmación de que Colombia es el mayor productor de falsos positivos de la región y que acostumbraba a delegar los problemas a los países vecinos.  En mi caso eso es real y es una traición a nuestra patria.

Que bajeza que Caracol TV exporte violencia, imaginarios que  Colombia lucha por superar, comportamientos mafiosos que deseamos sean pacificados.  Esto los convierte en una empresa criminal. 

Me duele Juan Roberto porque yo estaba de turno esa mañana de dejaste de trabajar en Caracol TV, reemplazabas a Juan Diego Alvira en la primera emisión y era tu último día de la temporada porque renunciaste como protesta porque tu, que eras el heredero natural de la dirección, fuiste ignorado por Gestión Humana, para contratar a Luis Carlos Vélez. Y cogiste rumbo a Panamá.

Pero te llamaron y todo cambió. Hoy ya no tienes opinión crítica y eres incapaz de fijar una posición ante mi caso ni para defenderte, no existes. Qué fácil olvidaste Juan Roberto, que si Luís Carlos Vélez no renuncia a Noticias Caracol, tu no serías hoy el director y seguramente estarías blogueando desde Panamá. Qué fácil se compra la conciencia de un periodista bueno y es ahí cuando se da esa terrible mutación de periodista a empleado periodístico.

¿Vale la pena tal renunciación? Veo que sí, tu y tu gente han aceptado ser cómplices de las violaciones a mis derechos fundamentales, inclusive al de la vida. Este país, con algo de tiempo responderá por ti.

Se que el tema ya es de dominio del señor Gonzalo Córdoba, Presidente de Caracol TV, se que habló con Lizette, luego entendiendo que Luis Calle no es la solución sino gran parte del problema, no me queda más instancia que Presidencia.

Déjeme  hacerle tres preguntas señor Gonzalo Córdoba como el ejecutivo destacado que es: 

1. ¿Cree que estuvo bien que fuera recomendada y enviada en nombre de Caracol Televisión a Ecuavisa, sin antes haber solucionado nuestros conflictos laborales en Colombia?

2. ¿Está de acuerdo usted con la respuesta a mi derecho de petición, en donde se evadió la solicitud principal, se ocultó información y además se me anexan 100 páginas de reglamentos de la empresa sin haberlos solicitado? ¿Usted avala esta burla?

3. ¿Puede usted asegurar que Caracol TV jamás ha realizado experimentos mentales con humanos sin autorización? ¿Puede dar fe del correcto actuar de los que manejan este tipo de programas de investigación en su empresa? ¿Puede usted afirmar que es imposible que yo posea pruebas de tal situación?

Y es que el asunto no es si yo compruebo los hechos que denuncio, eso délo por sentado, lo que interesa aquí es determinar hasta dónde está involucrada la empresa y qué explicaciones le debe Caracol TV a los colombianos.

Quedo atenta a sus respuestas, mientras tanto le haré llegar  vía correo y dirigido a usted, mi nuevo derecho de petición y a la par que espero seguiré publicando, hay mucho de qué hablar.

La copia de seguridad de mis pruebas ya está fuera del país; no existe en Colombia, un empleado periodístico con la independencia, las agallas y el protección que yo tengo para enfrentar al Pablo Escobar de la televisión colombiana y su jefa de sicarios, Lizette Arango, alias La mona. No lo hay; todos están arrodillados, esperando a ser el próximo ungido, maestros de la autocensura, todos, esclavos de sus anhelos y traidores de la verdad. No, aquí no lo hay.