lunes, 2 de diciembre de 2019

LA MALA FE DE CARACOL TELEVISIÓN


Tras 7 años de lucha legal el comunicador Agmeth Escaf en fallo de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha demostrado que Caracol Televisión S.A. actúo de mala fe al contratarlo ilegalmente, sabiéndolo, y por insistir hasta tercera instancia, contra viento y marea, que como empleador estaba totalmente libre de pecado.

Como lo expresa nuestro héroe y su equipo de defensa, “Hemos demostrado un intangible”. Tal gesta ha sido censurada por los periodistas y medios masivos de comunicación del país, negándole a los ciudadanos su derecho a conocer y aplicar el fallo e invisibilizando tal éxito en una campaña de silencio que realmente persigue la denuncia contra los excesos del poder. Sus lecciones son insumos de primer orden en mi demanda contra Noticias Caracol.


LA SL2885 - 2019


 

Es un logro invaluable para la clase trabajadora en Colombia. Han sido más los abogados que los periodistas los difusores de esta información clave en lo laboral pero se han concentrado más en la liquidación de rubros. Para mi establece un antecedente fundamental en mi futuros pasos legales frente a Caracol Televisión S.A. porque si algo quiero demostrar en mi proceso, es la mala fe con que ha actuado la empresa de medios en mi caso. Y esa es la línea de este ejercicio, qué es y cómo se manifiesta la mala fe.

El SL2885 - 2019 determina que, “el actuar de Caracol Televisión S.A. NO ESTUVO REVESTIDO DE BUENA FE para negar las acreencias laborales del trabajador, toda vez que la relación laboral se ejecutó en forma habitual por 6 años, durante los cuales se ejerció un direccionamiento contínuo y permanente de la actividad contratada, en un horario cuyo incumplimiento generó diversos llamados de atención, circunstancias que permiten descartar independencia en el desarrollo del vínculo contractual”.  Clarísimo, si eran empleado-empleador.

En el proceso Agmeth logra demostrar que Caracol Televisión S.A. actúo de MALA FE por “mantenerlo en condiciones de desigualdad respecto de la contratación de las otras dos presentadoras del programa Día a Día, por lo que entonces la empresa debe ser condenada a pagar las sanciones e indemnizaciones por mora y los intereses moratorios”. Héroe es poquito.

Deja en evidencia la MALA FE de Caracol Televisión S.A. cuando esta en su defensa, confiesa una inocencia infantil, inconcebible en lo empresarial y que esconde una manipulación que pretende convertir al demandante en un usurpador de esa inocencia, alguien que alimentó la demanda.  “No dar por demostrado, estándolo, que durante todo el tiempo en que el actor estuvo relacionado con Caracol Televisión S.A. esta empresa tuvo la íntima y sincera convicción de que las actividades desarrolladas por el señor AET eran autónomas y estaban gobernadas por el vínculo existente entre un contratista independiente y su contratante y/o por un contrato de prestación de servicios, persuasión abonada por el silencio elocuente del demandante al respecto y que demuestra la plena buena fe de la empleadora”.

Aún, en tercera instancia, al interponer Caracol Televisión S.A. Recurso de Casación del Demandado insistía.  “Pretende el recurrente que la Corte "case totalmente" la sentencia impugnada para que, en sede de instancia, revoque la decisión de primer grado y en su lugar, lo absuelva de todas las pretensiones de la demanda”.  ¿Y terminan siendo condenados por MALA FE? Esto es un ilegal proceder que esconde una vergonzosa estrategia de manipulación de la verdad y de agotamiento al denunciante. 

La Sala Laboral en sus consideraciones finales deja total claridad sobre un concepto determinante en la materia “En efecto, el contrato realidad es aquel que, pese a sus contenidos y apariencia, constituye una verdadera relación de trabajo dependiente, de modo que más allá de los documentos o las palabras que usen los contratantes para definir el tipo de relación que contraen, lo relevante es el contenido material de esta y los hechos que la determinan”.

Esto entre otra cantidad de conceptos y derechos a favor del trabajador que Agmeth Escaf conquistó para todos y que no han tenido la difusión que su importancia requiere porque el condenado es Caracol Televisión S.A. y ante esto los líderes de opinión se autocensuran a su interés.

Remata el fallo SL2885-2019, que “el Tribunal no erró al determinar que el actuar de Caracol Televisión S.A. estuvo desprovisto de razones atendibles constitutivas de buena fe y, por tanto, era procedente el reconocimiento de las sanciones objeto de controversia”.  Suficiente, inmenso, para mi. Lo mejor del año. Muchas gracias Agmeth. 



¿Y QUÉ HAY DE NUEVO?
Ha sido un año de avances importantes en mi historia y si yo tenía expectativas con la justicia colombiana pues ella no me ha decepcionado. También decidí llevarlo en silencio porque se me estaba notándo demasiado la intensa ira y dolor y mis pretensiones con esto son periodísticas, por lo que me decrete tiempo para sanarme y seguir estructurando la estrategia de denuncia y activismo por mis derechos violentados y en la que cada vez me siento más convencida.

Lo último que había hecho público en mi proceso contra Caracol Televisión fue la vergonzosa, mentirosa pero irónicamente legal respuesta de la empresa ante el derecho de petición que interpuse en junio de 2018, con el fin de que mediante los departamentos de  archivo y/o sistemas, se reconstruyera mi historia laboral en Noticias Caracol durante los años 2002, 2008, 2009, 2010 y primer semestre de 2011 y que gracias a los buenos oficios de la Gerente de Producción de Noticias Lizette Arango y su jefe logístico, Juan Carlos Rativa, no aparecen los soportes legales de estas contrataciones por lo que Caracol Televisión S.A. se niega a reconocer mi trabajo.

Como está contemplado la ley para los derechos de petición de información, en marzo de 2019  volvía a hacer uso de esta oportunidad para que la empresa me respondiera por este agujero negro, por mis años laborales perdidos y de la respuesta recibida destacó avances en dos apartes claves. 


Uno, Caracol Televisión entra en modo negación.
Me responde así ante mi insistencia sobre mi historia laboral perdida.




O sea, me niegan la información y me enciman el irrespetuoso y oscuro a mi intención. Califican mi solicitud como una petición reiterativa ya resuelta y he aquí lo irónico de lo legal pues el solo hecho de que el denunciado atienda y responda dentro de los plazos fijados, el derecho de petición de información se reduce a que ellos pueden responder lo que quieran.

Recordemos qué es para Caracol Televisión una respuesta "atendida de manera oportuna, completa y de fondo mediante documento del 4 de julio de 2018". Así responden al primer derecho de petición.   





Nada, no responden nada. Su respuesta es una burla a algo que si no sabían al comienzo, el archivo ya les confirmó hace tiempo; que se me han violado mis derechos laborales y que este periodo laborado fue contratado de manera ilegal. 

Me parece un avance para mi caso en este 2019 que tan evidente negación quedara por escrito y por partida doble en respuestas a derechos de petición de información. A este tipo de actos el tiempo les da valor, como ya lo hace la SL2885-2019.


Dos. Caracol sigue en modo negación.
Indago en este nuevo derecho de petición por información sobre cómo Caracol Televisión intervino para que surgiera la oportunidad laboral en Ecuador con su canal aliado Ecuavisa, justo en el momento en que procedía a interponer recursos legales ante mi despido injustificado. Así me responde la empresa.


La respuesta tiene dos partes; alega desconocer la "recomendación" a Ecuavisa y por otra parte niega la existencia del conflicto laboral. Lo cierto es que no sé exactamente cuántas personas están involucradas, por parte de las dos empresas, en la gestión para que yo llegara al equipo de producción de noticias en Ecuavisa, negarlo y forzarme a demostrar lo contrario me obliga a involucrar a mucha gente pero es demostrable.

Además, negar la existencia de un conflicto laboral previo al viaje a Ecuador, me obliga a demostrar que Caracol Televisión utilizó a su canal aliado Ecuavisa para obstruir mi derecho al libre "acceso a la justicia", evitando con su oferta laboral que yo demandara a su agencia temporal Gente Disponible y develara la estrategia de ocultamiento de mi caso por parte de la Gerente de Noticias Gloria Tisnes y la Gerente de Producción de Noticias Lizette Arango. 


Todo esto me quedó claro cuando decidí entutelar. 
Como la ley lo contempla para los reclamantes del derecho de petición de información, existe la posibilidad de acceder a la acción de tutela cuando la negación al derecho de petición vulnere otros derechos fundamentales del denunciante procedimiento del que decidí hacer uso. 

Fue así como el 17 de mayo de este 2019 presenté en el juzgado municipal de Caicedonia, Valle, lugar de mi residencia, la ACCIÓN DE TUTELA A MI DERECHO DE PETICIÓN DE INFORMACIÓN ANTE SU VIOLACIÓN POR PARTE DE CARACOL TELEVISIÓN S.A. QUE BUSCA OCULTAR LA VULNERACIÓN DE MIS DERECHOS FUNDAMENTALES A LA INTEGRIDAD PERSONAL, A LA IGUALDAD ANTE LA LEY Y AL DESARROLLO PROGRESIVO DE MIS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES AL DESCONOCER EL PRINCIPIO DE LA EFECTIVIDAD HORIZONTAL DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN MI HISTORIA LABORAL EN SU EMPRESA E IGNORAR MIS DENUNCIAS DE DISCRIMINACIÓN, ABUSO LABORAL Y SERVIDUMBRE OCURRIDAS EN NOTICIAS CARACOL. 

Finalmente fue remitido al Juzgado Penal del Circuito de Sevilla quien admite iniciar trámite a mi solicitud de acción de tutela el 23 de mayo de 2019. 



La sola elaboración de mi tutela fue reveladora en develarme el papel de un actor clave en este conflicto y que yo tenía borrado de la mente y es la participación de la agencia temporal Gente Disponible en la contratación de mi último año y medio para Noticias Caracol a través de 9 contratos, 6 de los cuales salieron mal liquidados por lo cual yo realicé la reclamación correspondiente, lo que produjo un ruido administrativo que me enrareció mi ambiente de trabajo al recibir presiones desde las gerencias para que no reclamara los yerros. Para que no reclamara mi derecho a la remuneración. 

El 7 de junio del presente llegó la Sentencia No.079 y me trae tres grandes hechos.

Sentencia No.079
Uno, se me niega el amparo a mi derecho de acceso a la información y a todo. 



Como ya se mencionó, es legal y se considera que resuelve la cuestión de fondo si el derecho de petición se responde dentro de los términos de tiempo establecidos y la juez consideró que la actuación de Caracol Televisión cumplía con ese requisito. También resalta que no tiene competencia para dirimir los derechos que yo alego violados, que yo no logró demostrar su vulneración e insiste en que siga buscando salidas en las justicia ordinaria. 


Sentencia No.079
Dos, incluye una afanada e irresponsable síntesis de mi salud mental y con ello me ha entregado un valioso insumo. Sí, es fuerte como manejó el tema la juez pero le agradezco que al menos lo haya mencionado porque no es un asunto menor en esta historia además de mostrar cómo se violan los derechos humanos de las personas con enfermedad mental en este país.

El tema se vuelve neurálgico cuando yo llego enferma de Ecuador, caigo en depresión inhabilitante durante 4 años, reacciono y busco a Caracol Televisión para contarles cómo terminó la aventura y para conciliar mis derechos laborales ante lo que ellos alegan prescripción. Algo que no acepto y que me obliga a demostrar y desentrañar mis afectaciones de salud durante los últimos seis años de vida para tristemente terminar encontrando que desde 1998, tengo a la señora Lizette Arango atravesada en mi salud mental como en mi vida laboral. 

Contrario a lo que reza toda la sentencia, yo siempre tuve claro que la tutela no iba a resolver la disputa laboral ni los cargos contra mi salud que le imputo a Caracol Televisión; yo buscaba que se reconociera el derecho de petición de información por eso no tome esa demostración como una tarea para esta instancia y anexé pocos documentos pero claves de mi historia clínica, no me esperaba tal manipulación y descontextualización de los mismos. 



Hay un facilísmo brutal por parte de la juez penal del Circuito de Sevilla, Valle, Gilma Rosa Rosero que tomó apuntes de aquí y de allá sin respetar las fechas de cada descripción, uniendo episodios de reportes diferentes y resumiendo todo de manera tan dramática como el haber ignorado los apuntes de los profesionales de la salud sobre la influencia del trato recibido en Caracol Televisión en mi salud mental y que fue la razón por la que los anexé.

Seguidora de la ortografía de las mayúsculas, tengo claro lo que me hace la juez y por eso me quejo de su sevicia al abusar del subrayado.  Esto, de acuerdo a nuestro bloque de constitucionalidad que acata la Convención sobre los derechos de personas con discapacidad, la Convención contra todas las formas de discriminación y la Política Nacional de Discapacidad e inclusión social, es una revictimización por parte de la justicia colombiana contra persona protegida. 

No soy la única revictimizada, es una realidad en el país. Según las Recomendaciones del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU 2016), que evalúa los reportes de implementación de la Convención por parte de los estados miembros, en las principales áreas de preocupación y como obligación principal, está el trabajar por eliminar el trato despectivo de nuestra justicia especialmente hacia los enfermos con discapacidad mental. 




Es más, Colombia está obligada a formar a jueces y a todos los funcionarios públicos en el respeto de estos convenios internacionales y evitar que su ignorancia alimente nuevas formas de discriminación. No se está haciendo. Para mi caso concreto la convención contempla LOS AJUSTES RAZONABLES, es decir, que la justicia debe estudiar mi caso detenidamente y ofrecer opciones legales flexibles y no lapidarias como la prescripción. No hacerlo es REDISCRIMINARME. El Estado colombiano debe velar para que Caracol Televisión no me obligue a iniciar una demanda legal para reconocer mis derechos sino que respete el concepto que el Ministerio de Justicia emitió sobre el caso y que habla de conciliación.



Rescato que la juez recoge dos fechas, 1998 previo a entrar a Caracol Televisión y 2012 con el diagnóstico de los profesionales de la Clínica La Inmaculada, o sea, reconoce que sí existe una afectación psicológica durante este periodo, el periodo en que trabajé para Caracol Televisión, luego ¿No le pareció suficiente a la juez mi historia médica como para sospechar que el empleador se ha estado aprovechando de mi situación? ¿Es posible que mi empleador haya manipulado mi condición mental y discriminarme? ¿Me explotaron? Y no lo pienso exigiendo que la juez resuelva el asunto, pero si permítanme reprocharle tal sobredosis de antipatía por no decir de mala fe. 

El tema da para libro, por lo pronto volvamos a la sentencia.


Sentencia No.079
Tres, me reconfirma que Gente Disponible debe ser vinculado al proceso que estoy construyendo en defensa de  mis derechos violentados.


Ahí encontré un eslabón perdido para mi, la correspondencia con Sergio Puyana Gerente y Representante Legal de Gente Disponible y es que Caracol Televisión ante mi insistencia de convocar una reunión para aclarar la situación, delegó toda la responsabilidad en el señor Puyana, con quien la comunicación se complicó y terminamos retándonos a medidas legales por calumnia y despido injustificado.  



MI CASO A LA LUZ DE LA SL2885-2019

En efecto, el contrato realidad es aquel que, pese a sus contenidos y 
apariencia, constituye una verdadera relación de trabajo dependiente, 
de modo que más allá de los documentos o las palabras que 
usen los contratantes para definir el tipo de relación que 
contraen, lo relevante es el contenido material de esta 
los hechos que la determinan”. (SL2885-2019)


Del proceso legal de Agmeth Escaf que finalizó con el fallo SL2885-2019 saco lecciones esenciales para mi caso; Caracol Televisión no es un contendor de buena fe, va a negar todo hasta el último momento y va extender el pleito hasta la última instancia así yo, la denunciante, tenga la razón y ellos lo sepan. Es decir, van a sostener su mentira hasta el final en una estrategia de agotamiento al denunciante. 

Se requiere compromiso y dedicación al estudio y armado del caso, exige armar equipo con abogados y estar preparado para que un veredicto final pueda demandar casi una década de trabajo. Como lo afirma María Antonia Pardo, periodista integrante de la defensa de Agmeth Escaf "Si usted tiene hechos jurídicamente demostrables, usted va a ganar". Excelente, pero está claro que se requiere paciencia y fortaleza.  

Para mi el camino es una demanda por responsabilidad civil y tengo hasta julio de 2023 para presentarla;  prefiero por lo pronto, recuperar la solidez y fortaleza que el proceso requiere y seguir trabajando en la causa y haciendo divulgación del caso a mi manera.  También es cierto que siento el triunfo de Agmeth como mio y me ha traído la paz de la justicia. Es como si ya Caracol hubiese sido condenado por mala fe en mi caso. Es cuestión de tiempo.


Lo principal, la negación



Saben que mis demandas laborales son reales pero prefieren encubrir todos los delitos y utilizar los recursos legales que han tenido que responder para negarlo todo y aplicarme su política de aplastamiento a denunciantes. Si, es una política porque yo también puedo fe que Caracol Televisión es una empresa de tradición, muy seria y muy grande, conocedora de la política laboral colombiana. 

Pero con su actuar lo que hacen realmente es perseguir la denuncia; ellos saben que son sus ejecutivos los que cometieron los errores pero condenan a la víctima al aislamiento de la negación, a la violación del debido proceso, al rechazo social y laboral, por el hecho de denunciar, por reclamar derechos, todo esto en un medio periodístico donde debería existir un mínimo ético para con el sagrado derecho de la denuncia. 

Por ejemplo, cuando se niegan a responder con seriedad los derechos de petición lo que realmente buscan es desvirtuar la existencia de un empleo realidad. Son cinco años que al salir a la luz se nos convierte en una historia laboral de 16 años. Lo cierto es que esta información puede ser reconstruida a través de testigos, correspondencia y  vanidoteca. Se va a demostrar. 



Por ejemplo, este chat con un exempleado de Noticias me arroja mediados de junio de 2008 como fecha de inicio de esa temporada, que era un turno periódico (como siempre) y que se extendió cómo mínimo cinco meses durante ese año. Ah y que el crédito sí salió al aire, luego debe estar en archivo como en todas las emisiones en que trabajé y cuya certificación reclamo.


La estrategia, evadir responsabilidades
Estamos aquí porque Caracol Televisión S.A. ha evadido la responsabilidad de mi caso y delegado en segundos actores, como la agencia temporal Gente Disponible y la empresa de medios ecuatoriana Ecuavisa. Una acción reprochable totalmente recargada de mala fe. 

En 2013 Yo solo pedía una reunión para aclarar que el deterioro de mi relación con Caracol se dio por errores administrativos. ¿Por qué la gerencia de noticias no aprovechó para solucionar el asunto, hablar con la verdad y promover la  conciliación? Por el contrario me dejaron peleando sola con el gerente de la temporal. 



Jamás me habían tratado tan burdamente en un trabajo y era una situación de ruptura muy fuerte para mi porque yo valoraba la relación con Caracol Televisión, por eso decidí enfrentarme legalmente con Gente Disponible pero aún no sabía que eso sacaría a la luz lo que administrativamente la empresa me estaba ocultando, mis derechos laborales. QUÉ MALA FE. Yo solo quería aclarar tanto chisme y ahora estoy aquí denunciando a mi jefa y maestra.



Por eso no lo dudé cuando me llamó Juan Carlos Isaza, productor de Caracol y coordinador de la Alianza Informativa Latinoamericana a ofrecerme el trabajo en Ecuavisa, quería solucionar todo con Caracol, no pensaba que me debían plata, yo no entendía las presiones de Claudia Angel para que no demandara, yo solo quería trabajar, paz y amor. 

Y no vi que Lizette Arango, con el visto bueno de Luis Calle y sus subalternos violaron mi derecho al acceso a la justicia gestionando el viaje a Ecuador. Y fueron varios días de llamadas entre gestión y gestión, para finalmente estar volando a Guayaquil, el 9 de diciembre, ni un mes exacto del día en que por escrito nos decretamos con Gente Disponible el enfrentamiento legal. Yo solo vi buena onda. 

Para el 12 de diciembre de 2013 ya le confirmaba vía messenger a Lizette y al equipo de productores de Noticias Caracol que me iba a radicar en Ecuador además de agradecerles. Y llega este mensaje, aparte y especial pues es el único que tengo de la jefa en todo el período de convulsión y que hoy compite con el diagnóstico de la psicojuez de Sevilla, como el momento más infame de este capítulo.



Después de tanto silencio, de no permitir que se resolviera mi caso dentro de Caracol Televisión, de no intervenir durante el conflicto con Gente disponible, de presionarme para  quedarme callada, de no querer hablar conmigo por haber denunciado mi caso ante Luis Calle, Vicepresidente de Noticias y Deportes de Caracol Televisión y después de gestionar una solución final a mi problema, la señora Arango, Gerente de Producción de Noticias Caracol  me viene a demostrar su aprecio. 

No saben cuánto me duele mi sumisión. El nivel de manipulación o enajenación en que me encontraba hacia Lizette hoy me repugna y lucho todos los días para superar el dolor de haber permitido que esta mujer entrara en mi vida. 

Cómo puede Caracol Televisión negar su intervención en mi viaje a Ecuador si todo fue claro en su momento; las referencias que yo le agradezco a Lizette me las confirmó el director de noticias de Ecuavisa y exdirector de Noticias Caracol Dario Fernando Patiño en mi primera reunión con él, fue lo primero que le pregunté ¿Usted habló con Lizette? Todo quedó claro.  

Desafortunada o afortunadamente, ya no se, mi trabajo y modo de ser no fueron del agrado del señor Patiño por lo que me vi obligada a renunciar a finales de febrero. Y aquí comienza otra historia, muy fea pero que explica el por qué no estuve en facultad de regresar a Colombia a enfrentar a Caracol, por qué tardé más de cuatro años en reaccionar. 

El modo negación de Caracol Televisión S.A. nos invita a seguir desentrañando un episodio donde la mala fe se supera a sí misma, pero será en la próxima.

Claudia Patricia Chaves Arbeláez   @clauchachaves  

PD/Comparto banda sonora. Rosalía. Malamente. El mal querer.








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